lunes, 13 de julio de 2009

Antivirus de Pago VS Gratuitos

David Hall, jefe de producto de Symantec, ha realizado declaraciones en
contra de las soluciones antivirus gratuitas. "No son suficientes para
mantener al usuario seguro". Si bien lleva razón en que los antivirus
por sí solos no son suficientes para asegurar a nadie, no es relevante
el hecho de que sean gratuitos o no. La declaración viene después de
que Microsoft lance su propio antivirus gratuito Security Essentials.

Según este ejecutivo de Symantec, los antivirus gratuitos no pueden
mantener el nivel de las suites como las que ofrece Symantec. "Si hoy
en día sólo confías en antivirus gratuitos para protegerte, no estás
obteniendo la protección que necesitas para mantenerte limpio y evitar
el robo de identidad". "Microsoft Security Essentials es una versión
'incompleta' de OneCare [producto de pago de Microsoft]... y los
usuarios no necesitan 'menos' protección, necesitan 'más'".

Obviamente el comentario proviene de alguien cuya misión es elevar las
ventas de su producto Symantec, pero no es oportuno desprestigiar
tecnología ajena para conseguirlo. Hall también reconoce lo obvio: "los
antivirus deberían ser considerados la última defensa" pero de sus
opiniones sobre los productos "gratuitos" (que considera versiones
inferiores), se puede concluir que un usuario, por el hecho de haber
comprado un antivirus, está más y mejor protegido.

¿Qué diferencia hay entre un antivirus gratuito y uno de pago?

Existen diferencias además de en el precio, pero no suelen estar en el
motor antivirus. La mayoría de los motores (tecnología de detección y
base de firmas) son compartidos entre las versiones gratuitas y las de
pago. Lo que suelen añadir las versiones de pago son capas adicionales
de protección, que pueden ser más o menos útiles para el usuario. Si nos
restringimos a la detección por motores, hoy en día, el usuario corre el
mismo riesgo de infección con un producto de pago que con uno gratuito.
En este sentido, los antivirus han perdido la batalla ante el malware,
todos por igual. Una tecnología de detección más cara no la hace
necesariamente mejor. Se paga por servicios adicionales añadidos al
motor antivirus.

El mensaje, o el titular que puede extraerse de las declaraciones de
Hall por tanto es erróneo (sobre todo el desafortunado "usar antivirus
gratuitos es peligroso"). Los antivirus gratuitos no son necesariamente
peor que los de pago, a nivel de detección. Este matiz es muy
importante. A mediados de esta década, cuando el problema del malware
fue patente, las casas antivirus accedieron a añadir nuevas capas de
protección en sus productos: cortafuegos, análisis de comportamiento,
antiphishing, antirootkit, protección de identidad, antispam... Un
producto de pago ofrece más capas de protección, y esto sin duda más
beneficioso para el usuario. Como los antivirus gratuitos suelen
prescindir de estas capas y centrarse en el "antivirus", el razonamiento
de Hall es que los antivirus gratuitos no son lo que necesita un
usuario. No hay que olvidar tampoco, que los antivirus gratuitos no
suelen ofrecer soporte.

¿Qué necesita entonces un usuario?

El caso es que en parte Hall lleva razón. El antivirus es necesario,
pero no lo más importante hoy en día para evitar el malware, y por eso
las capas adicionales son necesarias. Pero la detección de los antivirus
gratuitos es igual de pobre que la de los de pago. El hecho de añadir
tecnología de protección adicional, como cortafuegos, antispam, etc, en
forma de suites de pago, mejora la seguridad, y es el usuario el que
debe decidir qué necesita y si está dispuesto a pagar por esa protección
extra. Por supuesto, siempre teniendo en cuenta que ninguna tecnología
protege al usuario por completo: al igual que con la detección, también
los antivirus tienen serios y numerosos problemas para reconocer las
conexiones salientes no legítimas (en sus cortafuegos), para clasificar
el spam (en sus sistemas antispam), para catalogar el phishing (en sus
sistemas antiphishing) y para ofrecer ayuda útil y real a un usuario (en
sus “call centers” de soporte). El problema del malware supera a todos
en todos los aspectos.

Además, Hall también dice que las casas antivirus que ofrecen productos
gratuitos no poseen los recursos para lidiar con las amenazas de
seguridad. Esto es incompleto. Las casas antivirus con productos
exclusivamente de pago tampoco disponen de esos recursos hoy en día.
Nadie los tiene.

Conclusión

En definitiva, la realidad es que si un usuario necesita un antivirus (y
solo un antivirus) puede optar por las soluciones gratuitas porque son
igual de efectivas que el resto. Siempre podrá complementarla con otros
productos específicos de otros fabricantes que completen su seguridad.
Si quiere una suite integrada con soporte, sin duda la elección está en
los productos de pago, y en ellos encontrará un excelente escudo contra
muchas amenazas. Pero siempre deberá tener en cuenta que los antivirus
no son la solución definitiva. Hoy en día los consejos contra el
malware, por orden de importancia, podrían ser:

* No usar Windows como administrador.
* Actualizar con los parches de seguridad, tanto de programas como del
sistema operativo.
* Mantenerse informado.

Y sí, también un antivirus, un antispam, una barra antiphishing, un
antirootkit... gratuitos o no.

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